Tenía 17 años cuando fue el Plebiscito del No (1988). Con sentimientos muy críticos, producto de vivir en una Dictadura atroz, veía como los partidos convencionales abrían una puerta para dar la “pelea” política en un espacio definido por los militares.
En febrero de ese año se creaba la Concertación de Partidos por la Democracia".
Como buen activista callejero y pensador independiente, mi opción fue luchar en la calle, fomentar el “activismo y la revuelta urbana”, y desconfiar del rayado de cancha que fijaba el Régimen Militar.
Mi desconfianza, intrínseca, hacia esa propuesta política siguió viva hasta regresar a Chile, luego de haber estado cerca de cinco años en España. Cuando volví sentí que algo había pasado en mi país.
Percibía que poco a poco se estaba creando un “marco” de protección social básica, que medianamente le aseguraba un mínimo de cobertura (salud, educación, vivienda) a sectores que históricamente estaban fuera de todo.
Producto de ello, y de que se presentaba la primera mujer a la presidencia de Chile, opté por inscribirme, por primera vez, el año 2005 (es decir con 34 años) para votar en una elección dentro del sistema de partidos.
Voté con orgullo. Más que por su coalición, por orgullo por las mujeres de mi familia y de Chile.
Han pasado años. Muchos años. Y desde mi postura crítica frente a la Concertación, no puedo dejar de reconocer los avances, grandes, que se lograron.
Como buenos chilenos/as, tendemos a ver siempre las cosas malas y el vaso medio vació………. Pero las políticas quedan.
La postura que asumí en los últimos años fue apelar a la decencia política. Punto que la Concertación había olvidado. Seguía y seguía el reguero de militantes, la mayoría “nuevos” militantes, aspirando a llegar a un puesto de control y seguridad económica. De ahí surgieron los operadores políticos.
No participé en la campaña por Frei…….. porque de acuerdo a mi historia personal, era una inconsecuencia. Vi como muchas personas participaron de ella………… gran parte de estas personas cuando asuma Piñera, se descolgarán de su postura………. Así somos los seres humanos.
Yo optaré por lo que siempre he optado. Decencia política.
Ahora resultará, no lo duden, que los mejores progresistas fuimos lo que asumimos una postura crítica, que vimos nuestro trabajo no como una opción para asegurarnos un puesto y que “no nos perdemos en cuanto nuestros ideales”.
Para el resto queda acomodarse con los gobernantes de turno, esconder su derechismo en posturas snob, y hacer leña sobre el árbol caído…….
En febrero de ese año se creaba la Concertación de Partidos por la Democracia".
Como buen activista callejero y pensador independiente, mi opción fue luchar en la calle, fomentar el “activismo y la revuelta urbana”, y desconfiar del rayado de cancha que fijaba el Régimen Militar.
Mi desconfianza, intrínseca, hacia esa propuesta política siguió viva hasta regresar a Chile, luego de haber estado cerca de cinco años en España. Cuando volví sentí que algo había pasado en mi país.
Percibía que poco a poco se estaba creando un “marco” de protección social básica, que medianamente le aseguraba un mínimo de cobertura (salud, educación, vivienda) a sectores que históricamente estaban fuera de todo.
Producto de ello, y de que se presentaba la primera mujer a la presidencia de Chile, opté por inscribirme, por primera vez, el año 2005 (es decir con 34 años) para votar en una elección dentro del sistema de partidos.
Voté con orgullo. Más que por su coalición, por orgullo por las mujeres de mi familia y de Chile.
Han pasado años. Muchos años. Y desde mi postura crítica frente a la Concertación, no puedo dejar de reconocer los avances, grandes, que se lograron.
Como buenos chilenos/as, tendemos a ver siempre las cosas malas y el vaso medio vació………. Pero las políticas quedan.
La postura que asumí en los últimos años fue apelar a la decencia política. Punto que la Concertación había olvidado. Seguía y seguía el reguero de militantes, la mayoría “nuevos” militantes, aspirando a llegar a un puesto de control y seguridad económica. De ahí surgieron los operadores políticos.
No participé en la campaña por Frei…….. porque de acuerdo a mi historia personal, era una inconsecuencia. Vi como muchas personas participaron de ella………… gran parte de estas personas cuando asuma Piñera, se descolgarán de su postura………. Así somos los seres humanos.
Yo optaré por lo que siempre he optado. Decencia política.
Ahora resultará, no lo duden, que los mejores progresistas fuimos lo que asumimos una postura crítica, que vimos nuestro trabajo no como una opción para asegurarnos un puesto y que “no nos perdemos en cuanto nuestros ideales”.
Para el resto queda acomodarse con los gobernantes de turno, esconder su derechismo en posturas snob, y hacer leña sobre el árbol caído…….

